BasqueCatalanChinese (Traditional)DutchEnglishFrenchGermanItalianJapanesePortugueseSpanish

Buitre picoteando uno de las ventanitas de observación del muladar Cerro del Madroñal

//Buitre picoteando uno de las ventanitas de observación del muladar Cerro del Madroñal

Buitre picoteando uno de las ventanitas de observación del muladar Cerro del Madroñal

El particular Javier Camarena abre en Horcajo de los Montes el primer muladar turístico de Castilla-La Mancha. Un comedero para aves carroñeras en el Cerro del Madroñal que permite fotografiar y observar de cerca a las rapaces más impresionantes del entorno de Cabañeros, sobre todo buitres, águilas y milanos

Conmovido por el hambre que pasaban los buitres en el campo desde la obligación legal de enterrar los subproductos cárnicos procedentes de monterías, el veterinario Javier Camarena de Horcajo de los Montes decidió hace siete años abrir su propio muladar.

Lo hizo como tantos particulares e instituciones en base a la normativa que, una vez superada la  ‘crisis de las vacas locas’, permitió mitigar la desnutrición de las aves carroñeras salvajes en comederos o muladares acotados y controlados sin tener que abandonar desperdicios de cualquier manera en el campo. El suyo fue “el número 28”, recuerda, de los que se abrieron en la comunidad autónoma.

Camarena empezó así a tener contacto directo con aves de aspecto amenazador y voraz, pero tiernas al mismo tiempo, que le ofrecían un espectáculo impresionante cada mañana: “En cuanto empezaba a bascular el carro en el que echo los despojos se ponían delante de mí”. Y se le ocurrió que si era un espectáculo para él también lo sería para aficionados a la naturaleza y la observación de pájaros. De modo que se planteó habilitar el comedero para hacerlo visible “como una experiencia turística única”.

Javier Camarena (izq) con su primer cliente: un holandés / Cerro del Madroñal

Solo cuatro personas por día

Dicho y hecho. Solo que ha tardado cuatro años y medio en conseguir los permisos necesarios para habilitar el observatorio (hide) para observar sin ser visto y recibir turistas en condiciones de seguridad. Nada de masas, “aquí lo importante es el bienestar animal, solo cuatro personas por día”, aclara.

De este modo el verano pasado (agosto) abrió el primer muladar turístico de Castilla-La Mancha: Cerro del Madroñal, en Horcajo de los Montes, muy cerca del parque nacional de Cabañeros, un paraje que ya han testado los primeros visitantes, “ocho personas, todos extranjeros”, que según dice se fueron muy satisfechos de la experiencia.

Camarena dispone de un terreno en el cerro “ideal” para que lo sobrevuelen las rapaces. A la mesa de El Madroñal acuden sobre todo buitres, leonados y negros, el ave emblemática de Cabañeros. Pero es habitual ver águilas (imperial y real), milanos, cuervos y urracas. No es que las águilas sean carroñeras, “pero ante la falta de conejos complementan su alimentación con lo que encuentran”.

Buitres y otras rapaces dándose un festín en el comedero Cerro del Madroñal

Turismo activo

En las tres hectáreas de terreno ha levantado un observatorio de aves cómodo, adaptado a las al menos cuatro horas que pasan los clientes en él. En el límite con el parque nacional de Cabañeros y a unos tres kilómetros de Horcajo, el muladar se acaba de incorporar a la lista de empresas de turismo activo de Castilla-La Mancha. “El único papelito que me faltaba”, dice. La certificación le ha llegado esta misma semana, una época que reconoce que no es tan buena para observar aves como los meses de más calor, entre finales de la primavera y el otoño.

La visita al comedero que se publicita como “un espacio único donde podrás observar y fotografiar aves rapaces y compartir experiencias inimaginables” solo se puede hacer con él y tras concertar una cita previa.

Buitres en el muladar Cerro del Madroñal

Los precios: no es barato, pero merece la pena

“No se trata de una actividad barata”, admite, “estoy cobrando 150 euros por persona y 250 a los grupos de cuatro, el máximo de visitantes que tengo permitido”. Por este precio Camarena recoge al visitante en el lugar convenido con su vehículo, lo lleva al muladar y le sirve un aperitivo, dependiendo de la hora, para hacer más llevadera la observación.

“Son muchos gastos. Cuando concierto visitas tengo que tener preparada la carne [sobre todo de caza]. He hecho una importante inversión en las instalaciones, que están adaptadas a personas con movilidad reducida, integradas en el ambiente, cómodas para la actividad y con cuatro ventanitas de observación”.

Las visitas que ha concertado hasta ahora se han hecho a primera hora de la mañana y no tienen un horario fijo para terminar. “Aquí mandan los animales; vamos, les echo la comida, y hay que esperar hasta que se marchen”.

Las aves rapaces son animales salvajes muy recelosos, que siempre sorprenden. El dueño de este muladar reconoce que estos meses de finales de invierno y primavera no son los mejores para verlas. “Esta mañana mismo [de mediados de febrero] han entrado treinta o cuarenta, claro que no es como en verano que contamos buitres y otras rapaces por varios cientos”.

Lo bueno de esta actividad es que permite diversificar la oferta turística del entorno del parque nacional de Cabañeros, “está especialmente recomendada para los meses de más calor y menos visitas, cuando la comida escasea en el campo”.

Un turista disfrutando de la observación de las rapaces en el comedero de Horcajo / Cerro Madroñal

Despojos cárnicos

La ley establece tres salidas para los despojos cárnicos de caza: o que se entierren en el campo, o depositen en muladares autorizados (hay 43 en Castilla-La Mancha) o retirada por empresas especializadas para su incineración. En el caso de ganado se han autorizado en explotaciones de ovino y caprino, los demás deben ir a contenedores para su incineración.

Con visitas o sin ellas Camarena deposita despojos en su muladar de forma periódica y recomienda a los interesados en fotografiar necrófagas o simplemente verlas de cerca concertar la visita con días de antelación en el teléfono  658 35 69 24  o enviando un correo electrónico a info@muladarcerrodelmadronal.com. Toda la información está en la web: muladarcerrodelmadronal.com.

“Ahora mismo no es la mejor época para ver muchos animales, pero de todas formas alguno acude. En este periodo hasta finales de primavera empiezan con los nidos y entran muy mal”.

Con cuatro ventanitas para mirar lo más lejos que llegan a estar las rapaces es a veinte metros del observador, “algunos hasta tocan la ventanita de los observatorios con el pico, ¡imagínate!”, dice.

Al público le recomienda que no acuda con niños (son horas en silencio y se aburren) y mejor con prismáticos y cámara si quiere hacer fotografías. Camarena recuerda a sus primeros clientes “una pareja de holandeses que no llevaban cámara ni nada, se la presté y se pusieron tan contentos”.

240 parejas reproductoras

El último censo de buitre negro en Cabañeros, el ave emblemática del parques,  es de 240 parejas reproductoras que el año pasado sacaron adelante 180 pollos, todos ellos potenciales clientes de este muladar, que comparten con el resto de rapaces de la zona.

Cabañeros, refugio de grandes rapaces

Famoso por haber estado a punto de convertirse en campo de tiro, el parque nacional de Cabañeros es el refugio de grandes rapaces, cigüeñas negras y otras muchas especies en peligro de extinción en uno de los rincones protegidos más valiosos de los Montes de Toledo,  en las provincias de Ciudad Real y Toledo.

Artículo publicado en: www.lanzadigital.com/provincia/el-turismo-ornitologico-se-abre-paso-en-cabaneros/

 

Deje su comentario

Este sitio web utiliza cookies. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies